A veces despues de soñar y tener visiones de una parte de mi cercano futuro, necesito meditar sobre estos versos:

ॠसहन ववतॠसहन भà¥à¤¨à¤•à¥à¤¤à¥

सहवेरà¥à¤¯à¤®à¥ करà¥à¤µà¤¾ वहै

तेजसà¥à¤µà¥‡ नाव धेत मसà¥à¤¤à¥ म विदà¥à¤µà¤¿à¤¶à¤¾ वहै

ॠशनà¥à¤¤à¤¿ शनà¥à¤¤à¤¿ शनà¥à¤¤à¤¿à¤ƒ

AUM Que juntos nos protejamos, Que juntos crezcamos,
Que juntos trabajemos con gran energia,
Que nuestro viaje juntos pueda ser brillante y eficaz.
Que no haya malas sensaciones entre nosotros.
AUM Paz, Paz, Paz

Esta pequeña sloka - sobre la que medito- , se usa para abrir la mente y que sea posible la comunicación, maestro y discipulo lo cantan cuando comienza el dia en Benarés. El conocimiento es sagrado, es lo más valioso que nos han dado los dioses, en particular la diosa del lenguaje, que a la vez hace las veces de ilusión (MAYA). Ella juega a condundirnos entre un juego frenetico y voluptuoso de palabras, de significados y de conceptos. Es una red que atrapa al hombre y no le concede ninguna libertad. A los dioses como Krishna les gusta jugar conlos mortales, engañarnos y divertirse, pues a la devi del lenguaje, lo mismo. Esto es lo último que nos une a lo divino, en el fondo de nuestro corazón todos tenemos a Krishna, que danza alegremente con las gopis y ama a Radha, su preferida.

Aquel Krishna es Dionisos transfigurado con Ariadne que lo ve como su salvador o bien podría ser Rama que ha liberado a Sita de las garras de Ravana, pero... ¿Cómo se comportan los dioses?
La Ética es un asco, y más la occidental que coaaciona la vida, aquello que nos da aliento para soportar este mundo ignorante y a la vez lo que nos incita a pisotearlo como un Natarâja. Jugar, bailar... hace falta ser un niño para salvarse, reirse del mundo...

Varanasi

Varanasi o Benarés es la ciudad más santa del Hinduismo, se cuenta que es la ciudad de Shiva, que aun ronda en las callejuelas y se aparece a los moribundos para darle la liberación absoluta y por ende la salvación total, puws para los hindues el tiempo es un ciclo que retorna sin piedad, alguien la llamo una vez la sagrada espiral... No es más que una ilusión que nos impide ver el rostro de lo divino. Esta ciudad posee el encanto de ser el último bastión del espiritualismo y la filosofía, allí el Buddha histórico logró la iluminación bajo el arbol Boddhi o fue donde Shankara recibió la iluminación para crear el Vedanta, el gran sistema metafísico ortodoxo que rivalizaria con el Buddhismo. Aun por sus ghats (escalinatas que conducen al Ganges) se ven a Brahmanes que cantan el GAYATRI, al amanecer(tambien hay quien dice que son los más bellos del mundo), a Kshatryas que les piden consejo como en los tiempos pasados, Vayshas que comercian con lo que tienen mas a mano y Sudras que ven el mundo material como su mundo. Los sacerdotes descastados por Shiva, siguen incinerando como en el pasado a los hindues, y los cadaveres arden entre maderas de sandalo y boñigas de bufalo, siendo arrojados tras el ritual a Agni (dios del fuego) a la madre Ganga, que desciende de los cabellos de Shiva.

A este mundo hierarquico, se han unido hordas de turistas guiados por mercenarios del turismo, que parecen cazar los instantes eternos de la sagrada Benarés, los japoneses con sus camaras Sony asaltan la tranquilidad de las vacas sagradas al mismo tiempo que "violan" a la Diosa Durga y al dios Shiva, en uno de sus numerosos templos. Los europeos se dividen en dos bandos, aquellos que buscan el exotismo barato y que no se separan de su guia, pues tienen tanto miedo a lo desconocido que se ciegan, y aquellos que cegados por la espiritualidad, emprenden los caminos del Sadhu o asceta místico. Eso si todos compran un lingam (representación fálica de Shiva) y alguna figurilla desproporcionada de plástico,la basura ha corrompido, como en otros tantos lugares, la India.
Pero lo que es común, es que cualquier turista huye del Ghat de Manikarnika, en el que arden los cadaveres bajo la mirada de las vacas, que como el toro sagrado Nandi mira la humanidad y espera que su señor Shiva llegue para la eternidad. Mientras tanto el sol va cayendo en la orilla impura, Surya se despide de la agitada Benarés y es tiempo de beber yogurth y hacer oraciones en un templo improvisado a los pies de un templente con un lingam, o de ver la MTV y beber Coca-Cola en una habitación de un lujoso hotel digno de Maharajas... Lo cierto es que la ciudad de Benarés es el regalo más divino que se ha concedido al vulgar mortal, donde creación-conservación-destrucción, conviven como la Trimurti, donde Shiva goza aniquilando a la avidya; Bollywood se convierte en un sueño para miles de jovenes, que aspiran a marchar a Mumbay para conseguir fama y dinero; donde centenares de Sadhus, hacen la ceremonia del funeral en vida para entrar en el camino de la sabiduria; donde los Swamis enseñan a sus pupilos las complejidades de las escrituras; y donde el incienso y el sandalo quemado se entremezclan sugiriendonos que la vida y la muerte yacen en la misma cama... El sueño de Vishnu es nuestra vida...
Es el lilâh, el juego de la vida.